Entonces entró. Me sonaba su cara, seguramente de alguna salida con mis padres.
Venía andando a buen paso, sonriente y con un ticket amarillo en la mano: La entrada para los AC/DC.
Cuando salí de aquel bar con la entrada en la cartera me sentía DE PUTA MADRE con todas las letras. Era uno de esos momentos en los que pienso que por muy hija de puta que pueda ponerse la vida, esa tarde me iba a importar poco. En cuanto suene el primer acorde mi cerebro y mi alma(si la tengo) se van a ir a otra dimensión.
Sex, drugs and Rock&Roll!!
"No niego haberte buscado en el brillo de las retinas de aquellos que sabía
que te habían visto. No niego haberte esperado en todas tus ausencias, en el
doble techo de mi corazón."
Estaba allí, entre la música y veía constantemente aquella melena rubia tan larga. Esperaba que en cualquier momento se volviera y brillara el reflejo de los ojos verdes, pero era sólo un fantasma.
Cuando sonó la canción Sin amar pensé que alguien pretendía cachondearse de mí. Estaba allí quieta, entre cosas que me traían tantos recuerdos...
Hola, hace mucho tiempo que no hablamos. Han pasado muchas cosas.
En el sitio en el que estoy todo sigue igual. ¿Para qué iba a cambiar? Es como una película que se repite una vez tras otra, lo unico que cambian son los personajes.
De aquel sitio ya no queda ni rastro. Ha venido gente nueva, los viejos ya no están. A veces veo una foto perdida y me sorprendo. ¿De verdad han pasado tantos años? Que crueles son los relojes...
No tengo mucho que contarte... En realidad sí, pero sé que digo más con el silencio.
A veces vuelvo a escuchar las canciones y es como si se abriera una pequeña puerta de tu cabeza a la mía y sé con certeza que aun sigo en alguna parte de tu mente. Y pienso que quizás tú también has querido contarme cosas y en vez de llamarme te has quedado callado. En esos momentos intento imaginarme que habrías querido decir... Por desgracia ultimamente imaginar no se me da muy bien.
Bueno, no tengo más que escribir... Lo realmente sustancial está en mi silencio.


